Llevar una alimentación saludable a veces puede resultar complicado: tener en cuenta qué
grupos de alimentos podemos meter, en qué proporciones y cómo distribuirlos según
nuestro caso concreto no es tarea fácil si no tenemos muchos conocimientos sobre
nutrición.
Sin embargo, existen herramientas visuales muy prácticas que ayudan a simplificar el
camino. Una de ellas es el plato de Harvard (para nosotras, el PLATO WELL), diseñado po
expertos en nutrición. Este plato es una guía visual fácil de aplicar que te orienta sobre cómo
distribuir los diferentes grupos de alimentos en tus comidas principales.
¿Cómo funciona este plato?
El plato de Harvard nos habla de crear un plato único en el que se distribuyen los alimentos
en diferentes proporciones. Este plato se puede usar tanto para comidas y cenas. El
mensaje principal que quiere ofrecer es el de enfocarse en la calidad de la dieta y en las
proporciones a incluir, no tanto en las cantidades específicas.
Las indicaciones de esta guía son:
● La mitad del plato son verduras y frutas: cuanto más color y variedad, más nutrientes
diferentes aportas.
● Un cuarto del plato son cereales integrales y tubérculos: Trigo integral, cebada,
quinoa, avena, arroz integral, pasta integral, patata, etc.
● Un cuarto del plato son alimentos proteicos: Pescado, carne, legumbres, huevos,
lácteos o derivados de legumbres. Nos recomiendan limitar las carnes rojas y evitar
carnes procesadas.
● Incluir grasas saludables con moderación: como aceite de oliva virgen extra,
aguacate, frutos secos o semillas. Lo ideal es evitar las grasas trans o hidrogenadas,
y aceites de mala calidad.
● Agua como bebida principal: también té o café sin azúcar. Evita refrescos, bebidas
alcohólicas y limita los zumos, incluso los naturales.
● Mantente activo cada día: la alimentación saludable va de la mano con el movimiento.
¿Cómo lo usamos en consulta?
En Well Nutrición utilizamos el Plato de Harvard como herramienta educativa con nuestros
pacientes. Lo explicamos con ejemplos prácticos de menús y lo adaptamos a cada caso:
● En pacientes con objetivos a nivel composición corporal lo usamos como
herramienta orientativa para mejorar la calidad de los platos, evitando la obsesión
con las cantidades.
● Para personas con problemas digestivos o ciertas enfermedades nos ayuda a que la
composición de nuestros platos sea la óptima para la microbiota o ciertos valores
analíticos.
● En familias, usamos la versión del Plato de Harvard para Niños, que traduce el
mismo mensaje de manera más visual y sencilla para que los más pequeños
aprendan a comer de forma equilibrada.
Al final, este plato nos ayuda a asegurar el equilibrio de nutrientes, a prevenir enfermedades
y problemas de salud y a facilitar la planificación semanal y elección de platos, por lo que es
una herramienta muy útil si la adaptamos al estilo de vida de cada uno.
Si tienes dudas sobre cómo aplicar el PLATO WELL en tu alimentación, contacta con
nosotras en Well Nutrición. Te ayudaremos a personalizarlo y a convertirlo en una guía
práctica que encaje contigo y con tu día a día.

